🥃 Akashi Blend es el whisky principal de la destilería Eigashima y contiene un 20% de cebada malteada.
🥇 El whisky madura durante 3 años en barricas de roble americano y fue galardonado en 2016 con la medalla de oro en el International Spirits Challenge.
✨ Con un 40% vol., se destaca por un perfil de sabor ligero y equilibrado con notas afrutadas y de nuez.
Akashi Japanese Blended Whisky - Eigashima Shuzo
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Más información Akashi Japanese Blended Whisky - Eigashima Shuzo
Akashi Japanese Blended Whisky de Eigashima Shuzo
Akashi Japanese Blended Whisky de Eigashima Shuzo
En copa se muestra un whisky claro y dorado, con brillo cálido y un fino resplandor. Su color recuerda a miel clara, roble joven y suave ámbar. Ya con el primer giro se eleva un perfil aromático suave y muy nítido. Las notas de almendra aportan un núcleo a frutos secos. El melocotón maduro brinda una fruta delicada. Se suman humo, toffee y un toque de caramelo. Todo aparece bien integrado y equilibrado.
En boca presenta una estructura suave, pero precisa. Primero llegan tonos dulces de toffee y algo de vainilla. Luego toman protagonismo la almendra y el melocotón, dejando una película cremosa en la lengua. El humo permanece discreto, más bien como un sutil trazo en segundo plano. La frescura cítrica aporta acentos luminosos y da al whisky frescura y brío. La textura se percibe sedosa y a la vez firmemente conducida.
- Almendras con fino tono tostado y suave profundidad.
- Melocotón jugoso, fruta madura, ligera untuosidad dulce.
- Humo ligero, toffee, vainilla y un toque cítrico.
El posgusto es muy largo, como subraya la descripción de la casa. Los aromas se depositan capa a capa. Primero queda la almendra, luego melocotón y toffee. Al final aparece un delicado trazo de humo que recuerda a una hoguera en una noche despejada. Las notas cítricas destellan una y otra vez y mantienen la impresión fresca. Ningún elemento se impone. Todo funciona como un mosaico finamente ajustado.
El equilibrio entre fruta, humo y dulzor convierte a este blend en un compañero ideal para largas veladas. La estilística moderna se percibe con claridad. El whisky no resulta pesado, sino esbelto, elegante y fácil de beber. El diseño reducido de la botella encaja con ello: líneas limpias, colores sobrios, foco en el contenido en lugar del adorno. El tapón de rosca con cabeza Stelvin aporta comodidad en el día a día y mantiene los aromas de forma fiable en la copa.
- Whisky dorado con brillo cálido y profundidad nítida
- Aroma de almendra, melocotón, humo y toffee
- Final muy largo y finamente delineado
- Estilo moderno, diseño minimalista, alto valor de disfrute
Elaboración del Akashi Japanese Blended Whisky de Eigashima Shuzo
El origen de este whisky se encuentra en la costa de Japón. Allí trabaja la destilería en un enclave marítimo, con vistas al mar y vientos cambiantes. El clima es templado, con estaciones marcadas. Esta ubicación moldea el estilo y confiere al blend su expresión fina y nítida. Para la base, la casa emplea cebada y otros cereales, cosechados en su punto y procesados con calma.
El componente de malta procede de cebada malteada. Los granos se remojan, se hacen germinar y luego se secan suavemente. Así se obtiene una malta de rico aroma. Esta malta se convierte en un mosto que se maneja a temperaturas moderadas. La fermentación transcurre lentamente. De este modo pueden surgir tonos frutales, ecos de melocotón y ligeras notas cítricas. El componente de grano se obtiene de otros cereales, que aportan una base suave y nítida.
Para la parte de malta, la destilería utiliza alambiques clásicos de cobre. Dan forma a un destilado limpio y de estructura fina. Solo el corte medio, es decir, el corazón, se emplea posteriormente. La parte de grano se obtiene en columnas. Así se logra un destilado más ligero y neutro. Ambos componentes maduran primero por separado. De este modo, cada tipo puede desarrollar con calma su carácter propio.
La crianza se realiza en toneles de madera de gran formato. Una parte procede de roble americano. Estas barricas aportan vainilla, toffee, algo de coco y especias suaves. El gran volumen de las barricas hace que el whisky madure más lentamente. Gana profundidad sin que la madera lo domine en exceso. Actúa también la influencia marítima de la costa. El aire salino y las ligeras oscilaciones de temperatura y humedad aportan dinamismo a la maduración.
Tras algunos años, el Master Blender comienza la selección. Cata malta y grano por separado y determina qué barricas entrarán en el blend final. El objetivo es un estilo moderno y de líneas claras: a fruto seco, ligeramente frutal, con humo y toffee. Las distintas partes se van ensamblando paso a paso. Surge un conjunto armonioso. Se prescinde en gran medida de filtraciones intensas, para preservar la estructura y la sensación en boca. Con 40% de volumen alcohólico, el whisky resulta agradablemente suave, pero mantiene un carácter expresivo.
Recomendaciones de disfrute para el Akashi Japanese Blended Whisky de Eigashima Shuzo
Según indica la casa, este whisky está claramente pensado para el disfrute puro. Su estructura y su final muy largo invitan a tomarse tiempo. Lo ideal es una copa de cata (nosing) con abertura ligeramente tulipiforme. Así los aromas de almendra, melocotón, humo y toffee pueden ascender libremente. La temperatura ambiente o ligeramente más fresco es óptima. Una pequeña gota de agua sin gas puede abrir aún más la fruta.
Como acompañante de platos, el blend se presta sobre todo a preparaciones de ligeras a medianamente intensas. Su faceta a frutos secos combina bien con platos con almendras o nueces. La nota de melocotón armoniza con una cocina fina, no demasiado dulce. El humo se mantiene discreto y sostiene los tonos de tostado sin cubrirlos. Toffee y vainilla aportan un dulzor suave que se integra idealmente con postres y quesos.
Aunque el whisky está pensado para disfrutarse solo, encaja en tragos seleccionados. Un highball muy sencillo pone bien en escena su estilo moderno. Hielo, soda, un trozo de melocotón o una fina piel de naranja son suficientes. Así, el carácter permanece claramente reconocible. Como short drink, un Old Fashioned suavemente adaptado, con poco azúcar y un toque de bitter de almendra, puede ser atractivo.
- Solo, en copa de cata, disfrutado lentamente a pequeños sorbos
- Con queso curado suave, preferiblemente con costra de frutos secos y pan blanco
- Con ave a la sartén con costra de almendra y chutney de melocotón
- Con solomillo de cerdo a la parrilla con delicada nota ahumada y salsas claras
- Con postres de caramelo, toffee o crema quemada
- Japanese Highball con mucho hielo, un poco de soda y piel de melocotón
- Como compañero tranquilo de un libro o de una reunión sosegada por la noche
Ya sea solo tras un buen menú, como discreto compañero de quesos y postres o en un highball sencillo, este blend muestra el arte destilador japonés moderno en su forma más clara. La mezcla de almendra, melocotón, humo y toffee, su largo final y su diseño minimalista lo convierten en una opción para los amantes que buscan sencillez, estilo y carácter auténtico.
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