🥃 Potente blended malt de las Lowlands con destellos dorados y triple maduración en barrica al estilo Three Woods para un disfrute intenso del whisky, con seductoras notas de cereal, vainilla y cítricos
🍽️ Acompañante perfecto de whisky para variedades de quesos aromáticos, chocolate negro y momentos de relajado disfrute después de una cena especial
🌍 The Epicurean Three Woods de Douglas Laing combina la típica elegancia lowland británica y el arte artesanal de la destilación en un whisky premium de gran carácter que entusiasma a los entendidos
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Más información The Epicurean Three Woods Lowland Blended Malt - Douglas Laing
El brillo dorado de este Lowland Blended Malt Whisky capta la luz como miel madura al sol del atardecer. En la copa reluce un color dorado y claro que recuerda al latón recién pulido. Su elevado contenido alcohólico de 54,1 por ciento en volumen aporta profundidad, fuerza y una estructura viva en la copa. Al primer vaivén se elevan notas claras de fino cereal. Estos matices evocan copos de avena calientes, corteza de pan fresco y un leve eco de galleta y bizcocho de mantequilla.
Paralelamente se despliega una dulce nota de vainilla, como extraída de una fina madera de bourbon, suave y acogedora. Se encuentra con sutiles matices de caramelo, un toque de toffee y nougat claro. Desde el fondo ascienden cítricos a la superficie. Jugoso limón, dulce mandarina y un toque de piel de pomelo aportan frescura y tensión. A ello se suman notas de manzana verde, pera madura y un leve toque de uva blanca. En el trasfondo destellan pinceladas florales que recuerdan a flor de tilo y flores blancas.
En nariz, el The Epicurean Three Woods Lowland Blended Malt - Douglas Laing se muestra sorprendentemente complejo. Acentos especiados de roble claro, algo de pimienta blanca y un toque de jengibre aportan estructura. Una fina nota de fruto seco, como almendra y avellana, se extiende como una alfombra suave bajo los aromas claros. Ligeras impresiones de miel, azúcar de malta y discreta crema de vainilla redondean el bouquet. Así surge un perfil aromático que resulta a la vez elegante y seductor.
En boca, este whisky arranca vivo y directo. La entrada es intensa, con un tacto lleno en boca. Primero se muestra el cereal. Tonos maltosos, una impresión de pan fresco y un toque de masa quebrada van de la mano. Luego irrumpe el dulzor. Vainilla, caramelo, azúcar claro y un destello de azúcar glas aportan un lado cremoso, casi de postre. A ello se suman notas de tarta de limón, piel de naranja y cortezas de cítricos confitadas. Esto aporta frescura, agarre y un perfil maravillosamente nítido.
Las tres maderas que dan nombre a este whisky dejan una huella impresionante. El roble claro aporta vainilla y especias. Las posibles botas de jerez contribuyen con fruta deshidratada, fino cacao en polvo y un toque de uva pasa. Un soplo de barrica de vino generoso recuerda a frutas confitadas, higo y algo de dátil. Así nace en boca un juego hábil de dulzor, especias y frescor cítrico. En el final permanece durante largo tiempo una mezcla de vainilla, cereal, piel de cítricos y una discreta especia de la madera. Un suave toque de pimienta blanca y nuez moscada pone un punto final preciso y especiado.
Las impresiones más importantes, a modo de resumen, se combinan en un conjunto coherente:
- Color: oro claro con reflejos cálidos, que recuerda a miel y latón pulido
- Nariz: cereal, vainilla, cítricos, junto con caramelo, frutas claras y finos aromas florales
- Boca: potente, maltoso, con dulzor cremoso, frescor cítrico y elegante especia de la madera
- Final: largo, reconfortante, con vainilla, cereal, piel de cítricos y un ligero toque de pimienta
- Carácter: típico encanto de Lowland, unido a profundidad e intenso trabajo de madera
Quien explora el carácter de este whisky paso a paso vive un pequeño viaje de placer. Un posible orden en la cata podría ser el siguiente:
- Probar el whisky solo a temperatura ambiente y descubrir todo su aroma
- Añadir una o dos gotas de agua sin gas y revisar de nuevo los aromas
- Prestar atención a los cambios en nariz y boca, especialmente en la vainilla y los cítricos
- Seguir conscientemente el largo final y filtrar los matices individuales
- Por último, definir y anotar la forma de servicio preferida
Con su combinación de elegancia dorada, viva frescura cítrica y fina dulzura de vainilla, el The Epicurean Three Woods Lowland Blended Malt - Douglas Laing marca un acento claro en el segmento de los whiskies de Lowland. Atrae a los aficionados que valoran profundidad, estructura y un perfil aromático definido. Al mismo tiempo se mantiene accesible, juguetón y vibrante. Cada sorbo habla de campos extensos, suaves colinas y el arte del blending.
Elaboración del The Epicurean Three Woods Lowland Blended Malt de Douglas Laing
Al inicio de este whisky se encuentra la cebada malteada de destilerías seleccionadas de Lowland. El cereal pasa por una malteación precisa, durante la cual absorbe agua y aire, germina y posteriormente se seca con cuidado. Así surgen complejos azúcares de malta y aromas que más tarde florecen en el destilado. En la cuba de maceración, la malta molida se encuentra con agua caliente. Este contacto disuelve azúcares, minerales y compuestos aromáticos. El mosto dulce pasa después a los recipientes de fermentación.
Allí, la levadura trabaja en la transformación de los azúcares de malta en alcohol y finos aromas de fermentación. Durante la fermentación se generan ésteres y notas afrutadas que más tarde recuerdan a cítricos, manzana y pera. Tras la fermentación sigue la destilación en alambiques de cobre. El contacto con el cobre desempeña un papel clave. Fija compuestos de azufre indeseados y aporta pureza y elegancia. El maestro destilador separa con mano segura cabezas, corazón y colas. Solo el corazón pasa posteriormente a la maduración en barrica.
La particularidad de este whisky reside en el uso de tres tipos distintos de madera. La crianza tiene lugar en una selección de roble americano clásico, barricas con posible preuso de bourbon y otras barricas que contuvieron, por ejemplo, jerez u otros vinos. El roble americano aporta vainilla, claras notas de coco y suave caramelo. Las barricas ex-bourbon intensifican estas impresiones y confieren un dulzor claro y luminoso. Otros tipos de barrica aportan fruta deshidratada, fina especia y profundidad.
Durante la maduración, el destilado y la madera se encuentran en diálogo. El whisky penetra profundamente en los poros de la madera, absorbe aromas y libera sus propios compuestos. Las variaciones de temperatura hacen que el líquido trabaje dentro de la barrica. Así se crea con el tiempo una compleja red aromática. Las notas de fruta procedentes de la fermentación se encuentran con la vainilla del roble y los acentos especiados del uso previo de la barrica. Finalmente, el blender selecciona distintas barricas, las ensambla y equilibra así el carácter de este Lowland Blended Malt.
Tras el ensamblaje, el whisky reposa de nuevo para que todos los componentes se unan de forma armoniosa. Solo entonces se embotella con vigorosos 54,1 por ciento en volumen. El productor renuncia en lo posible a la filtración en frío o a fuertes correcciones de color. De este modo, la expresión pura de la región de Lowland y de los tres tipos de madera permanece visible y tangible en la copa. El resultado lleva con razón el nombre de The Epicurean Three Woods Lowland Blended Malt - Douglas Laing.
Recomendaciones de disfrute para el The Epicurean Three Woods Lowland Blended Malt de Douglas Laing
Como potente Lowland Blended Malt, este whisky despliega su carácter sobre todo solo. En una copa de cata (nosing glass) a temperatura ambiente muestra todo su espectro aromático. Una pequeña gota de agua sin gas abre la estructura y resalta aún más la vainilla y los cítricos. Quien desee celebrar una velada relajada, prepara un vaso de agua y algunas galletas neutras. Así las papilas gustativas se mantienen frescas y cada nueva nariz se percibe con claridad.
También en el ámbito de los cócteles este whisky demuestra verdadera clase. Para un refinado “Lowland Highball”, llena un vaso alto con grandes cubos de hielo, vierte 4 cl de whisky y completa con soda de alta calidad, bien fría. Después, remueve brevemente con una cucharilla de bar y decora con una larga piel de limón. El resultado: un trago chispeante que subraya elegantemente las notas cítricas y la base de cereal sin ocultar el carácter del whisky.
Otro momento de placer surge con un “Vanilla Citrus Old Fashioned”. Pon 5 cl de este whisky en un vaso de mezcla, añade medio cucharilla de bar de sirope de vainilla y rocía la mezcla con dos toques de Aromatic Bitters. Llena el vaso de mezcla con hielo, remueve hasta que la mezcla esté bien fría y cuela en un vaso bajo (tumbler) sobre un gran cubo de hielo. Adorna el trago con una piel de naranja y una fina rodaja de limón. La vainilla del sirope y de la crianza en barrica se fusiona con los cítricos y el cereal creando una impresión profunda y redonda.
También como acompañamiento de platos, este whisky muestra un gran talento. Con quesos de pasta dura suaves, como un gouda curado o un queso de montaña de matices a fruto seco, surge una conexión armoniosa de malta, vainilla y nuez. Un postre con tarta de limón, crème brûlée o delicado pastel de almendra conforma un cierre dulce. El whisky recoge los aromas del plato, los refleja y aporta sus propios acentos. Así nace un final armonioso para un menú logrado.
Quien desee mostrar la complejidad de este whisky en una pequeña cata en grupo, prepara tres copas. En la primera se sirve solo, en la segunda con una gota de agua, en la tercera como highball con soda. Así el grupo experimenta tres rostros de un mismo carácter. En cada variante, cereal, vainilla y cítricos siguen siendo reconocibles, aunque con distinta intensidad. De este modo se aprecia lo versátil, rico y acogedor que resulta este Lowland Blended Malt en el disfrute cotidiano.
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