🥃 Potente whisky Blended Malt de las Lowlands con un brillo dorado y un aroma intenso de cereales, vainilla y cítricos para un momento de puro disfrute en copa
🍽 Perfecto con sabrosos platos a la parrilla, quesos curados de pasta dura o como elegante digestivo después de una cena festiva para momentos de placer inolvidables
🌍 The Epicurean Glasgow Edition de Douglas Laing, del Reino Unido, combina seleccionados maltas de las Lowlands en un whisky con carácter y un perfil de origen auténtico
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Más información The Epicurean Glasgow Edition Lowland Blended Malt - Douglas Laing
El The Epicurean Glasgow Edition Lowland Blended Malt - Douglas Laing muestra en la copa un resplandor brillante, de un dorado profundo. La luz se descompone en el whisky y baña el borde en suaves tonos de miel. Ya con el primer giro asciende un aroma complejo que despierta de inmediato expectación. Delicadas notas de cereal recuerdan a malta recién molida y a galletas de avena aún templadas. Tras ellas aparecen finos matices de vainilla, como de vainilla Bourbon de alta calidad, elegantes y nunca demasiado dulces.
Con algo de aire, la nariz se abre aún más. Surgen frutas cítricas frescas, sobre todo lima y limón maduro, junto con un toque de piel de naranja. Un sutil juego de piel de limón confitada y jugosa toronja aporta viveza al bouquet. En el fondo asoman flores claras, como manzanilla y flor de tilo, que redondean el aroma con una nota ligera y perfumada. Un toque de manzana verde y una discreta pera aportan frescor adicional. Ligeros matices de uvas claras y algo de durazno blanco se integran de forma armoniosa.
En boca, el The Epicurean Glasgow Edition Lowland Blended Malt - Douglas Laing se muestra potente, nítido y a la vez finamente matizado. La textura resulta sedosa y densa, sin llegar a ser pesada. La primera impresión pertenece a las notas de cereal, que recuerdan a malta, copos de avena y un toque de pan fresco. A ello se suma una agradable dulzura de fondant de vainilla y caramelos claros. El cítrico aporta enseguida tensión al paladar, con una mezcla de piel de limón, crema de lima y un deje de mandarina.
En el centro del paladar aparecen notas de miel, toffee claro y algo de galleta de mantequilla. Un fino matiz de hierbas verdes como melisa y un toque de menta aportan un contorno fresco. Sutiles matices de pimienta blanca y jengibre brindan un toque vivaz. Un toque de cáscara de almendra, algo de mazapán y una ligera traza de galleta de vainilla completan la paleta aromática. El alcohol se integra muy bien y sostiene los aromas en el postgusto sin llegar a quemar.
En el final, este Lowland Blended Malt despliega toda su elegancia. La frescura cítrica se mantiene durante mucho tiempo y se une a la vainilla dulce y a la malta clara. Una fina sequedad recuerda a té negro ligeramente amargo con rodaja de limón. Además aparecen notas de pimienta blanca, algo de nuez moscada y un toque de especia de roble. Sutiles recuerdos de piel de manzana y toronja ligeramente caramelizada resuenan al final. El retrogusto permanece largo, nítido y muy aromático.
La diversidad aromática de este whisky se despliega de forma ideal si se tienen en cuenta algunos puntos clave de cata:
- Temperatura de servicio entre 16 y 20 grados
- Una copa abombada de cata para focalizar los aromas
- Un poco de tiempo en la copa para su pleno desarrollo
- Opcionalmente, unas gotas de agua sin gas para matices adicionales
- Un entorno tranquilo para descubrir las notas más sutiles
Para una experiencia de degustación intensa, es adecuada una pequeña rutina de disfrute que vaya desvelando el carácter de este whisky paso a paso:
- Servir el whisky y hacerlo girar brevemente en la copa.
- Inspirar profundamente y captar primero las notas de cereal y vainilla.
- Buscar después la frescura cítrica, desde piel de limón hasta toronja.
- Tomar un primer sorbo pequeño y dejarlo deslizar lentamente sobre la lengua.
- En el segundo sorbo, prestar atención a las especias, las hierbas y la especia de roble.
Así surge una cata que hace visible todo el carácter del The Epicurean Glasgow Edition Lowland Blended Malt - Douglas Laing. Cada fase abre nuevas facetas, finamente ajustadas, que van desde el cereal fresco y los cítricos hasta la vainilla más elegante.
Elaboración del The Epicurean Glasgow Edition Lowland Blended Malt de Douglas Laing
La base de este Lowland Blended Malt reside en single malts cuidadosamente seleccionados de las Tierras Bajas escocesas. Una malta de cebada ligera constituye el corazón, responsable de las típicas notas de cereal y malta. La cebada se seca sin un intenso humo de turba, dando lugar a un estilo claro y elegante. Agua pura de manantiales escoceses acompaña todo el proceso y marca el carácter del destilado.
Tras la maceración y la fermentación, en la que se desarrollan aromas afrutados, sigue la doble destilación en alambiques de cobre. Este método clásico de destilación garantiza pureza y una estructura refinada. En los alambiques se separa el corazón de las cabezas y colas. Solo el segmento medio, aromáticamente equilibrado, pasa a la fase de maduración. Precisamente en las Lowlands, Douglas Laing concede gran importancia a la elegancia, la frescura y la ligereza en el estilo.
La maduración tiene lugar en barricas cuidadosamente seleccionadas, en su mayoría antiguas barricas de Bourbon de roble blanco americano. Estas barricas aportan vainilla, caramelo claro y suaves matices de coco. El reposo tranquilo en el clima escocés, con temperaturas frescas y alta humedad, permite que el destilado penetre lentamente en la madera. Así surgen finas notas de miel, cítricos y especia de roble que más tarde marcarán el juego aromático en la copa.
El arte del Blended Malt reside en la selección y combinación de los distintos single malts de las Lowlands. Douglas Laing trabaja aquí como un director de orquesta que ajusta con precisión cada voz. Maltas ligeras y marcadas por los cítricos se encuentran con compañeras más maltosas, con notas de vainilla especiada. En numerosas pruebas, el equipo se aproxima poco a poco a la composición final. El resultado se muestra claro, frutal y a la vez profundo, con un marcado foco en cereal, vainilla y fruta cítrica fresca.
Al final tiene lugar el ensamblaje y la armonización en barrica, antes de embotellar a 50,4 por ciento de volumen. Esta graduación contundente aporta estructura e intensidad al paladar. El productor prescinde en lo posible de la filtración en frío y de un fuerte coloreado, para mantener el carácter honesto y auténtico. Así llega a la botella un whisky que interpreta la imagen de las Lowlands de forma moderna e interesante.
Recomendaciones de consumo para el The Epicurean Glasgow Edition Lowland Blended Malt de Douglas Laing
El whisky se disfruta idealmente solo, a temperatura ambiente, en copa de cata. De este modo, cereal, vainilla y cítricos se expresan en toda su amplitud. Unas gotas de agua sin gas abren capas adicionales, especialmente las sutiles notas herbales y especiadas. Además, el whisky se muestra como una base magnífica para highballs elegantes y cócteles clásicos que apuestan por la frescura y la claridad.
Para un highball vivo, resulta muy adecuado un “Citrus Lowland Highball”. Llene un vaso alto con cubitos de hielo. Vierta dos partes de whisky sobre el hielo. Complete con soda seca bien fría y remueva suavemente una vez. Después exprima una ancha tira de piel de limón sobre la copa y colóquela como guarnición. Quien desee más frescura puede añadir una fina rodaja de manzana verde. El resultado es ligero, chispeante e ideal para primeras horas de la tarde.
Como siguiente opción, es muy apropiado un “Glasgow Vanilla Sour”, que resalta elegantemente las notas de vainilla. En una coctelera, añada 5 cl de whisky, 3 cl de zumo de limón fresco, 2 cl de sirope de azúcar y un chorrito de extracto de vainilla. Si se desea, se puede añadir una clara de huevo para una corona de espuma cremosa. Agitar todo enérgicamente con hielo y colar en un vaso bajo previamente enfriado, sobre cubitos de hielo frescos. Decorar con una piel de limón y un pequeño trozo de vainilla. Así surge un juego apasionante de acidez, dulzor, vainilla y un núcleo maltoso.
Muy elegante resulta también un “Lowland Whisky Spritz” como alternativa al aperitivo clásico. Para ello, llene una copa de vino abombada con hielo. Añada 4 cl de whisky, incorpore 6 cl de vino espumoso seco y complete con 4 cl de tónica. Remueva brevemente y adorne con una fina rodaja de toronja y una ramita de menta. Las notas cítricas y de uva se combinan con la frescura del whisky y crean un trago moderno y chispeante.
En el mundo del maridaje gastronómico, este whisky muestra una gran versatilidad. Armoniza bien con quesos suaves y cremosos, como un gouda joven o un queso blando delicado con corteza fina. También las almendras tostadas, los anacardos salados o una galleta de mantequilla crujiente recogen sus notas de vainilla y cereal. Los postres con limón, como tarta de limón o crema de limón en vaso, combinan muy bien con sus frescos matices frutales.
Quien desee poner fin a la velada, puede servir el whisky solo junto a chocolate negro con trocitos cítricos o piel de naranja confitada. El ligero amargor y el dulzor frutal refuerzan las notas cítricas y especiadas en la copa. Así se crea un cierre armonioso que deja resonar con calma el carácter del The Epicurean Glasgow Edition Lowland Blended Malt - Douglas Laing.
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