🥃 El brillante The Epicurean 12 Years Old Lowland Blended Malt de Douglas Laing, de tono dorado, con cremosa vainilla, delicado carácter de cereal y fresca nota cítrica, entusiasma como un whisky de disfrute perfectamente equilibrado
🍽️ Este seductor whisky de las Lowlands combina idealmente con quesos curados suaves, fino chocolate negro o como broche de oro tras una cena elegante
🌍 Seleccionados maltas de las Lowlands de Gran Bretaña se fusionan en este Blended Malt de 12 años de maduración para dar lugar a un whisky lleno de carácter, con un origen inconfundible y una personalidad inspiradora
seguro
Más información The Epicurean 12 Years Old Lowland Blended Malt - Douglas Laing
Como oro líquido, The Epicurean 12 Years Old Lowland Blended Malt - Douglas Laing se desliza en la copa y forma finas y elegantes lágrimas. La vista percibe un brillo dorado y claro que recuerda a miel madura y a la luz tardía del sol. Ya con el primer giro se eleva un delicado aroma que transporta los sentidos directamente a las suaves colinas de las Lowlands. Sutiles notas de cereal recuerdan a malta recién molida y a una panadería cálida por la mañana.
La base del bouquet la forma una suave malta de cebada, que actúa como un cálido granero. A ella se suma una vainilla delicada, cremosa y redonda, que evoca fina pastelería. Frutas cítricas frescas aportan acentos vivos: piel de limón, un poco de lima y un toque de pomelo. De fondo resuenan flores claras, un soplo de manzanilla y ligeras notas herbáceas, como un prado tras una cálida lluvia de verano. Una pizca de pimienta blanca aporta una especia sutil y hace que el whisky parezca lleno de vida.
En el paladar, el The Epicurean 12 Years Old Lowland Blended Malt - Douglas Laing se muestra sedoso y de estructura clara. La primera oleada trae cereal dulce, galleta de mantequilla y ligeras notas de azúcar caramelizado. Luego la vainilla se hace más presente, acompañada de un delicado roble y un fino humo de madera en miniatura, más insinuación que fuego abierto. La fruta cítrica aporta tensión y frescura. Piel de limón y cáscara de naranja se posan como un fino velo sobre la dulzura de la malta.
Con el segundo sorbo se profundiza el juego aromático. Aparece un toque de manzana verde, junto con ligeros matices de uva blanca. Esta fruta se combina con miel, almendra y un toque de mazapán. En boca se crea un cambio armonioso entre dulzor, frescura y especia. El cuerpo se muestra de intensidad media, a la vez elegante y rectilíneo. La textura resulta sedosa y ligeramente oleosa, lo que transporta los aromas con suavidad.
En el largo final permanecen presentes los cítricos, la vainilla y el cereal. Una fina nota de fruto seco, como avellana clara o láminas de almendra, complementa el desenlace. El roble se muestra más discreto y revela más bien facetas dulces que secas. Así queda una impresión de chocolate claro y suave toffee. Con algo de aire en la copa aparecen más acentos florales, que recuerdan a flor de tilo y delicadas hierbas.
Quien quiera experimentar este whisky en detalle, lo sirve en una copa de cata (nosing glass) y se toma su tiempo. Unas gotas de agua sin gas abren nuevas capas. Entonces emergen matices de natillas de vainilla, galleta de avena y confitura de cítricos. También un toque de jengibre y pimienta blanca se manifiesta con mayor claridad. De este modo surge un perfil de sabor complejo, pero muy accesible, con varias capas.
La aromática versátil se aprecia especialmente bien en las siguientes impresiones:
- Color dorado con brillo claro y elegantes lágrimas en la copa
- Aroma de cereal, vainilla, cítricos y delicadas notas florales
- Sabor a galleta de mantequilla, miel, roble claro y fresca piel de limón
- Cuerpo medio con textura sedosa-oleosa y equilibrio armonioso
- Largo final con frutos secos, toffee, pimienta blanca y suave especia herbácea
Para el viaje de descubrimiento personal de este Lowland Blended Malt, ayuda esta pequeña guía:
- Servir el whisky en una copa de cata de vientre ancho y agitar suavemente
- Inspirar profundamente y explorar primero las notas de cereal y vainilla
- Con el primer sorbo, percibir la dulzura de la malta y la frescura cítrica
- Con el segundo sorbo, prestar atención a la madera, los frutos secos y las especias finas
- Opcionalmente añadir unas gotas de agua y descubrir nuevos aromas
Elaboración de The Epicurean 12 Years Old Lowland Blended Malt de Douglas Laing
La base de este whisky la constituyen malt whiskys seleccionados de la región escocesa de las Lowlands. Allí predominan un clima suave y unos paisajes ondulados, conocidos por sus perfiles de malta claros y frescos. Para el The Epicurean 12 Years Old Lowland Blended Malt - Douglas Laing se emplean exclusivamente maltas de cebada como materia prima. La cebada pasa por una cuidadosa malteación en la que se hincha, germina y posteriormente se seca con suavidad.
Tras el secado de la cebada se lleva a cabo el macerado. En este proceso, la malta molida se mezcla con agua templada para transformar el almidón en azúcar. El mosto dulce fluye y pasa a las cubas de fermentación. Allí, la levadura convierte el azúcar en alcohol y crea un líquido aromático y maltoso con ésteres afrutados. Esta fase ya determina muchos aromas posteriores como cítricos, manzana y cereal.
La posterior destilación tiene lugar en alambiques clásicos de cobre. Los maestros destiladores prestan atención a cortes limpios entre cabezas, corazón y colas. Solo el corte medio más fino llega a las barricas. El cobre fija sustancias indeseadas y confiere claridad y elegancia al destilado. El resultado se presenta ligero, fragante y aromático. Precisamente esta cualidad hace tan encantadores a los Lowland Malts.
Para la crianza se emplean barricas seleccionadas, sobre todo antiguas barricas de bourbon de roble americano. Este tipo de barrica potencia las notas de vainilla, caramelo y miel y aporta al mismo tiempo sutiles matices de coco y madera. Doce años de reposo otorgan al whisky profundidad y armonía. Los aromas de la malta, la fermentación y la madera crecen juntos y forman un conjunto coherente.
Tras el periodo de maduración, el equipo de Douglas Laing selecciona barricas individuales y las combina en un Blended Malt. No se trata de una simple mezcla de diferentes tipos de cereal, sino de un coupage de puros malt whiskys de las Lowlands. El arte reside en el equilibrio de las barricas. A veces acentúan los cítricos y la frescura, otras la vainilla y el dulzor, otras los frutos secos y la especia.
El whisky terminado alcanza una graduación alcohólica de 46,0 por ciento en volumen. Este grado muestra los aromas de forma clara e intensa. No resulta ni pesado ni áspero, sino preciso y expresivo. Así encaja a la perfección con veladas de disfrute en las que cada matiz cuenta.
Recomendaciones de consumo para The Epicurean 12 Years Old Lowland Blended Malt de Douglas Laing
Solo, este Lowland Blended Malt despliega mejor su carácter a unos 18 a 22 grados. Una copa de cata con abertura estrecha concentra las delicadas notas de cítricos y vainilla. Un pequeño trozo de chocolate negro, queso curado suave o galletas de mantequilla acompañan la copa de forma ideal. De este modo se realzan de manera agradable la dulzura de la malta, los frutos secos y la fruta clara.
Quien adore los whisky highballs lo disfruta como refrescante long drink. Para un “Epicurean Highball” se llena un vaso alto con grandes cubitos de hielo. Unos cuatro centilitros de whisky se combinan con soda fresca y burbujeante. Un chorrito de limón fresco y una fina piel de limón por encima aportan una frescura crujiente. Remover brevemente, no demasiado, para que el gas se mantenga vivo. Esta bebida resulta ligera, clara y elegante y resalta especialmente la nota cítrica.
Como aperitivo refinado es ideal un “Citrus Lowland Sour”. Para ello sirven de base whisky, zumo de limón recién exprimido y sirope de azúcar. Unos cinco centilitros de whisky se unen a tres centilitros de zumo de limón y dos centilitros de sirope de azúcar. Agitar todo con hielo enérgicamente y colar en un vaso tipo tumbler sobre cubitos de hielo frescos. Una piel de limón y, opcionalmente, una piel de naranja aportan un plus de aroma. Así el whisky muestra su faceta fresca y afrutada con un marcado énfasis cítrico.
Quien prefiera algo más juguetón disfruta del “Vanilla Orchard”. En un vaso mezclador se vierten cinco centilitros de whisky, dos centilitros de vermut seco y un centilitro de sirope de vainilla. Añadir abundante hielo y remover suavemente hasta que la mezcla esté bien fría. Colar en una copa coupette previamente enfriada y adornar con una fina rodaja de manzana. Esta composición resalta cereal, vainilla y manzana y recuerda a una elegante variación de postre en copa.
También en el clásico Old Fashioned este Lowland Blended Malt brilla con luz propia. Un terrón de azúcar en el vaso tipo tumbler, un chorrito de agua y dos dashes de aromatic bitters forman la base. Remover brevemente el azúcar hasta que se disuelva. Verter cuatro a cinco centilitros de whisky por encima y llenar con grandes cubitos de hielo. Remover suavemente hasta que dulzor, amargor y whisky se integren. Exprimir una piel de naranja sobre la copa y usarla como decoración. Aquí salen a relucir de forma especialmente atractiva el toffee, los frutos secos, la ligera pimienta y el roble.
Como acompañante tras un buen menú, este whisky resulta ideal. Un pequeño sorbo de espresso o un café de filtro suave al lado realza aún más claramente caramelo, vainilla y frutos secos. Ya sea solo, con hielo o en un cóctel bien pensado, este Lowland Blended Malt aporta estilo, claridad y placer a la copa e invita a siempre nuevos momentos de disfrute.
- Más productos de Douglas Laing