El vino ecológico es una cuestión de principios, de equilibrio, de vino de cultivo ecológico. El vino no es mejor en sabor, ni peor. No salvas el mundo, ni lo traicionas. El vino ecológico no es más colorido, ni tiene una estructura diferente, ni es más sabroso. Entonces, ¿por qué todo el alboroto sobre lo orgánico, que ha sido tan increíblemente importante para la humanidad desde hace unos años?