🍷 Sensual vino tinto de la Toscana con tanino finamente estructurado, textura aterciopelada y una crianza elegante; el Amor Costante IGT de Gianni Brunelli seduce con intensos aromas de clavo de olor, grosella roja y fino tabaco
🍽 Vino perfecto para momentos especiales con jugoso filete de ternera, cordero estofado, queso curado o pasta aromática con trufa
🏞 Cuvée de carácter marcado de Merlot y Sangiovese Prugnolo Gentile de la soleada Toscana en Italia, con personalidad marcada por el terruño e impresionante profundidad
Amor Costante IGT - Gianni Brunelli
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El Amor Costante IGT de Gianni Brunelli se presenta en la copa con un tono rubí denso, de núcleo ligeramente violáceo. El color resulta limpio, profundo y muy atractivo, y refleja la fruta madura procedente de las colinas de la Toscana. A primera vista ya se adivina un tinto concentrado y de fina estructura, que reúne en sí elegancia y potencia.
En nariz despliega un abanico aromático complejo y casi sensual. En primer plano destacan las notas de clavo, que recuerdan a especias de repostería fina y hierbas delicadas. Se funden con la fruta viva de grosella roja, acompañada por matices de cerezas maduras y un poco de ciruela. Sutiles notas de tabaco aportan profundidad y un toque especiado y distinguido, que evoca caja de puros y cuero fino. Se suman ligeros recuerdos de pimienta negra, algo de cacao y un leve matiz de cedro, lo que hace el bouquet especialmente seductor.
En boca este vino tinto seco se muestra con trazo definido y tanino sedoso. La grosella roja aporta una acidez firme y jugosa, que confiere frescor y tensión. El clavo marca acentos cálidos y especiados, que recuerdan a pimienta de Jamaica, nuez moscada y hierbas delicadas. Las notas de tabaco aparecen como finos aromas de tueste y humo y otorgan al vino profundidad, así como un carácter elegante, casi ahumado. El cuerpo es de medio a lleno, armonioso, con una fruta madura abundante que nunca resulta pesada. Los taninos están finamente pulidos, acarician el paladar con suavidad y aportan estructura sin imponerse. El posgusto es largo, especiado y dominado por la fruta, con un nuevo juego de grosella, cereza y un leve toque de hoja de tabaco.
La aromática de este vino puede desglosarse en las siguientes impresiones:
1. Frutas rojas: grosella roja, cereza madura, algo de fruto del bosque, que aportan jugosidad y fruta nítida.
2. Especias: clavo, pimienta de olor, una pizca de nuez moscada y pimienta negra para un matiz distinguido y picante.
3. Madurez: ciruela oscura y ligera fruta seca, que brindan plenitud y profundidad sin eclipsar el frescor.
4. Humo y tabaco: tabaco fino, caja de puros, algo de cuero y un toque de haba de cacao tostada.
5. Madera y hierbas: cedro, sutil vainilla, hierbas mediterráneas como tomillo y romero, que evocan la Toscana.
Esta combinación convierte al Amor Costante IGT - Gianni Brunelli en un tinto con gran personalidad. El vino presenta un perfil nítido, en el que el Merlot aporta suavidad y plenitud, y el Sangiovese contribuye con fruta roja fresca y perfil más fresco. Su carácter seco y el juego preciso de la acidez le confieren un porte elegante, mientras que los matices especiados de clavo y tabaco lo convierten en un acompañante ideal para paladares exigentes.
En boca impresiona por su estructura equilibrada: la entrada es jugosa, con la fruta de grosella muy marcada. En la parte media del paladar se intensifican las notas de especias y tabaco, que se entrelazan con la fruta madura de las uvas toscanas. Hacia el final se percibe un largo y complejo remate, con frescor de carácter mineral, fina especia y una ligera y agradable presión en el paladar. Este tinto ya se muestra muy accesible, pero posee suficiente firmeza como para algunos años de guarda.
Vinificación del Amor Costante IGT de Gianni Brunelli
Las uvas para el Amor Costante IGT - Gianni Brunelli proceden de viñedos cuidadosamente trabajados en la Toscana. Las cepas de Merlot y Sangiovese se sitúan en laderas bien aireadas con suelos calcáreos y contenido de arcilla. Estos suelos almacenan el agua, la liberan lentamente y favorecen así una maduración homogénea de las uvas. El clima de la región, con días cálidos y noches frescas, propicia una larga fase de maduración, en la que se forman aromas intensos y una acidez viva.
En el viñedo, la bodega apuesta por rendimientos reducidos y un esmerado trabajo en la canopia. Mediante el aclareo de racimos se limita deliberadamente la cantidad, para obtener mayor concentración en cada baya. La vendimia es manual y selectiva. De este modo solo llegan uvas maduras e intactas a la bodega. Ya en el viñedo se eliminan de forma rigurosa las bayas dañadas, para asegurar la pureza del coupage final.
En bodega, Merlot y Sangiovese se vinifican inicialmente por separado. Tras un despalillado suave sigue la maceración fermentativa en depósitos con control de temperatura. La fermentación tiene lugar a temperaturas moderadas, con el fin de preservar los delicados aromas de grosella roja y cereza y extraer con cuidado las notas especiadas de las uvas. El bazuqueo o remontado regulares del sombrero garantizan una buena extracción de color y taninos, evitando extraer compuestos amargos agresivos.
Tras la fermentación, el vino joven permanece aún un tiempo sobre los hollejos para ganar en estructura y profundidad. Posteriormente se prensa con suavidad. La siguiente fase de crianza se realiza en madera. Una parte del vino madura en barricas y otra en toneles más grandes de roble. Gracias a esta combinación se obtiene un delicado juego de notas de madera sin ocultar la fruta. En esta fase se desarrollan los rasgos típicos de tabaco, cedro y sutil vainilla que caracterizan al Amor Costante IGT - Gianni Brunelli.
Solo tras un período de maduración suficientemente prolongado se ensamblan las distintas partidas. De Merlot y Sangiovese nace así un coupage armonioso, en el que cada variedad aporta sus puntos fuertes. Antes de salir al mercado, el vino reposa aún en botella, para que el conjunto aromático se asiente y los taninos se integren aún más. El resultado es el característico Amor Costante IGT - Gianni Brunelli, con fruta nítida y tensa, especia elegante y un final muy prolongado.
Sugerencias de maridaje para el Amor Costante IGT de Gianni Brunelli
El Amor Costante IGT - Gianni Brunelli es un acompañante de mesa muy versátil, que armoniza especialmente bien con la cocina mediterránea. La combinación de fruta madura, aromas de clavo y fino matiz de tabaco lo hace ideal para platos de carnes aromáticas, salsas intensas y verduras sabrosas.
• Bistecca alla Fiorentina con patatas al romero y verduras a la parrilla
• Tagliata de ternera con rúcula, parmesano y un toque de aceite de limón
• Pierna de cordero estofada con costra de hierbas, verduras al horno y polenta
• Ragú de caza de ciervo o corzo con arándanos rojos y polenta cremosa
• Pasta con ragú de ternera y tomate, cocinado lentamente, con tomillo y laurel
• Lasaña de carne de ternera y pecorino maduro de la Toscana
• Risotto con setas, como boletus o rebozuelos, y un poco de parmesano rallado
• Pecorino Toscano curado, Parmigiano Reggiano de curación media y jamón curado como antipasti
• Pizza con salsiccia, cebolla roja, tomate y mozzarella al horno de leña
• Pechuga de pato asada con jus de cereza y patatas al romero
También junto a guisos rústicos con alubias, hinojo o tomate el Amor Costante IGT - Gianni Brunelli muestra todo su carácter. Acompaña platos contundentes y aromáticos con estructura, sin imponerse. Para disfrutarlo solo, conviene servirlo a una temperatura moderada y darle algo de tiempo en copa. Así se expresan fruta, clavo y tabaco en equilibrio perfecto y cada botella se convierte en una experiencia especial.
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